A finales de junio pasado se celebró en Santiago de Compostela la edición número 21 del Congreso Ibérico «La bicicleta y la ciudad». Este encuentro bianual conjunto de ConBici y la Federación Portuguesa de Cicloturismo y Usuarios de la Bicicleta (FPCUB) «ha representado mucho más que un encuentro técnico o académico: ha sido una celebración de la bicicleta como herramienta de transformación social, urbana y cultural». Así se presenta en el prefacio del documento de comunicaciones y contenidos del congreso que recientemente ha sido publicado.
Las 51 comunicaciones del congreso se organizaron en siete ejes temáticos: Movilidad, Legislación y Gobernanza, Promoción y Formación, Cicloturismo, Salud y Medio Ambiente, Equidad, y Comunicación. Desde la revista Bizikletan / Andar en Bici estuvimos allí para tomarle el pulso al congreso y también para llevar a cabo una comunicación: «Rutas cicloturistas de iniciativa ciudadana vs. rutas cicloturistas de iniciativa pública en España«. El objetivo de nuestra ponencia era comparar las diferentes dinámicas que envuelven a las rutas cicloturistas en función de que provengan de la administración pública o de la iniciativa ciudadana, sea individual o estructurada alrededor de alguna asociación o colectivo. El artículo que más abajo te comparto al completo parte de mi experiencia personal con la Transandalus y la TransEuskalherria, dos rutas cicloturistas con las que tengo relación directa.
Índice de contenidos
Infografía resumen

Presentación (13 diapositivas)
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2 comentarios
Un artículo super interesante. La dependencia de presupuesto y voluntad pública de las rutas oficiales es de verdad el talón de Aquiles de las rutas públicas, muchas veces no se necesita tanto!!! Eso sí, a largo plazo lo tienen mejor si se mantiene el interés público, tienen métricas, encuentran colaboradores más fácilmente y tiene una comunicación más profesional.
Entiendo que la disponibilidad presupuestaria condiciona (casi) todo. Sin embargo, creo que a veces convendría buscar la implicación de las comunidades locales. A todo el mundo le gusta que su territorio no sea ese que muestra una dejadez en la señalización de las rutas o que evidencia una falta de mantenimiento de los caminos. Lo que un día nació como ruta cicloturista de iniciativa pública no puede depender en exclusiva de que haya o no presupuesto. No es fácil, pero los caminos (también los que se destinan al cicloturismo) necesitan que bien quienes los transitan o bien las comunidades locales echen un cable. Es cuestión de trabajar la corresponsabilidad. Claro que… nadie dice que esto sea fácil ;-)
Gracias por pasarte por aquí y dejar tu opinión.