Ya que en breve voy a llevar a cabo la Gran Travesía del Macizo Central Francés (GTMC) a partir de la propuesta del sitio web oficial, comparto en este post algunas informaciones sobre esta extensa zona del territorio francés.
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El Macizo Central y la identidad nacional francesa
Muchas veces se explica el MCF como una especie de corazón geográfico e histórico de Francia. Ten en cuenta que funciona como la gran divisoria de aguas del país, ya que separa las cuencas que desembocan en el Atlántico de las que van al Mediterráneo. Esto le confiere un simbolismo de «columna vertebral» del país. Por otra parte, es una de las regiones geológicamente más antiguas de Francia, y sus paisajes volcánicos y mesetas son testigos de una historia milenaria, lo que facilita conectar con el pasado de la tierra francesa.
Es un territorio con una fuerte identidad rural y con apego a sus tradiciones. Representa, de alguna forma, la «Francia profunda». Sus paisajes agrestes, sus pequeños pueblos y un ritmo de vida más pausado evocan una imagen de autenticidad y un fuerte arraigo a las tradiciones agrícolas y pastoriles. Esto sin olvidar la presencia del occitano, una lengua romance con una rica diversidad dialectal que ha perdurado, enriqueciendo la diversidad cultural y lingüística de Francia. La gastronomía, con sus quesos emblemáticos como el Cantal, Saint-Nectaire o Roquefort de los Causses, es un pilar de esta identidad. Los habitantes de la región, a menudo percibidos como resilientes y con un carácter forjado por la dureza del clima y el aislamiento, encarnan una cierta tenacidad y apego a su tierra, valores que se proyectan en la identidad nacional.
No hay duda de que el MCF aporta a la identidad nacional una imagen de autenticidad, arraigo a la tierra y a las tradiciones rurales, resiliencia y una naturaleza salvaje y preservada. Es una parte esencial de la diversidad geográfica y cultural de Francia, a menudo en contraste con la centralidad de París o el glamour de la Costa Azul, pero igualmente fundamental para comprender la esencia de ser «francés».
Echamos manos primero de la Wikipedia para una presentación básica del Macizo Central Francés:
Se trata de un macizo herciniano que presenta tanto zonas volcánicas, con conos y cráteres bien definidos, sobre todo en Auvernia, como grandes mesetas calizas (causses) de suelo pobre y dedicado frecuentemente al pastoreo de ganado ovino. En las zonas graníticas, o de suelo ácido y clima húmedo, como la meseta Millevaches, o el Aubrac, abundan los brezales y pastos. En los últimos cincuenta años se ha producido un fuerte aumento de la superficie forestal en esta región, antiguamente denominada «la cabeza calva de Francia». Esto se debe en parte al éxodo rural, y a la necesidad de implantar un aprovechamiento racional de los recursos naturales, reorientando la economía de muchas zonas a la producción maderera, como sucede en el Morvan (Borgoña).
Las alineaciones están separadas de los Alpes por una profunda fisura creada por el río Ródano y conocida en francés como el sillon rhodanien (literalmente: ‘el surco del Ródano’).
Montañas volcánicas y mesetas: los parques naturales
El monte más alto es el Puy de Sancy, de 1.886 m. Precisamente en esta edición del Tour de Francia subirán hasta allí en la etapa 10, si bien la cima por la carretera asfaltada está colocada solo a 1.324 m. Será, además, el 14 de julio, el día de la fiesta nacional francesa. Sin embargo, para quienes tenemos querencia por asuntos ciclistas, la referencia es (entre otros) el Puy de Dôme, que ha visto batallas de todos los colores. Allí han ganado, por ejemplo, Coppi, Bahamontes, Ángel Arroyo, Ocaña o Zoetemelk (estos dos últimos por partida doble). Y no, no busques en la lista a Merckx. Si por algo figura con relación a este volcán (porque lo es) es por el puñetazo que recibió en el hígado en la edición de 1975 poco antes de alcanzar la meta (minuto 3:05 del vídeo). Ya ves tú qué cosas pasan en la élite del ciclismo.
El MCF incluye varios parques naturales regionales y un parque nacional, el Parc National des Cévennes. Este parque, creado en 1970, es único en Francia por estar habitado. Se extiende por los departamentos de Lozère, Gard y Ardèche, y ofrece una gran diversidad de paisajes, desde montañas y bosques hasta gargantas y mesetas calcáreas. Es conocido por su rica biodiversidad y su importancia histórica y cultural.
Sin embargo, mucha gente conocemos más el MCF por el Parque Natural Regional de los Volcanes de Auvernia, por supuesto ya dormidos desde hace mucho tiempo. Patrimonio Mundial de la UNESCO, es el más grande de Europa y ofrece paisajes espectaculares con picos volcánicos, lagos en muchos cráteres, pastizales de altitud y bosques. No obstante, presenta una gran diversidad de paisajes porque, aunque los volcanes son protagonistas, con cuatro grandes cadenas, Monts Dômes, Monts Dore, Cézallier y Monts de Cantal, también presenta una meseta granítica (Artense). Así pues, encontraremos desde picos escarpados hasta valles profundos, mesetas desoladas, bosques densos y numerosos lagos volcánicos.
En el MCF, no obstante, hay otros parques que me son también familiares. Entre ellos, el del Aubrac, por donde pedaleé hace ya casi 20 años, recorriendo la Vía Podiensis del Camino de Santiago. Está situado en una zona de meseta, con extensos terrenos de pastos, turberas, bosques y una fuerte identidad cultural ligada a la ganadería. Por otro lado, al sur quedan grandes mesetas calizas, las causses, formadas principalmente en el Jurásico y expuestas en el Terciario por una serie de fallas, intercaladas con gargantas muy profundas. En esta zona se ubican el Parc Naturel Régional des Grands Causses, con las famosas gargantas del Tarn, y el Parc Naturel Régional des Causses du Quercy, con parte de su territorio ya fuera, en sentido estricto, de los límites del MC.
MCF, un concepto no tan antiguo
Como tal, el “Macizo Central” es un término relativamente nuevo. En la edición francesa de la Wikipedia nos cuentan:
Este nombre erudito y el de Meseta central no corresponden pues a una provincia antigua como Auvernia , Cevenas o Limousin, ni a nombres verdaderamente populares. Los geógrafos de principios del siglo XX, empapados de historia y de «ciencias naturales», acabaron imponiendo esta denominación, multiplicando las imágenes destinadas al público (la «torre de agua de Francia», su «cabeza calva» fuertemente deforestada, su «polo repulsivo» que dispersa a sus emigrantes hacia las ricas llanuras). Bernard Debarbieux recordaba, citando a Olivier Poujol, que a través del simbolismo, el Macizo Central fue investido del «origen mítico del destino nacional», mediante un proceso de atribución metafórica de la «raíz».
Esto sirve, no cabe duda, para tomar conciencia de los momentos históricos. En el nuestro, en el presente, el “Macizo Central” tiene una fuerte presencia en el imaginario colectivo, pero ya ves que no siempre fue así. Ahora la entidad cuenta ya con una orientación común desde el punto de vista de la gestión. Vamos, que seguro que tiene plan estratégico. La Asociación para el Desarrollo Industrial y Económico del Macizo Central (ADIMAC) es responsable del desarrollo económico e industrial de la región.
Población y geografía política
De las tres grandes ciudades del Macizo Central, todas en el norte, yo solo pasaré por Clermont-Ferrand, donde espero hacer un par de noches. Las otras dos ciudades de referencia son Saint Étienne y Limoges. Clermont-Ferrand es la capital histórica de Auvernia y también la capital del departamento de Puy-de-Dôme. El MCF se extiende hasta por 22 departamentos que quedan en 4 regiones diferentes: Auvernia-Ródano-Alpes, Borgoña-Franco Condado, Nueva Aquitania y Occitania. En los 85.000 km2 del MC viven 3,8 millones de personas, o sea, algo más de 40 habitantes por km2. No es la Laponia gala, pero frente a los 125 de media del país, el dato da una idea de que me voy a mover, sobre todo, por zonas rurales.
Auvernia-Ródano-AlpesBorgoña-Franco CondadoNueva AquitaniaOccitania
| Auvernia-Ródano-Alpes | Borgoña-Franco Condado | Nueva Aquitania | Occitania |
| Allier Ardèche (en parte) Cantal Loira Alto Loira Puy-de-Dôme Ródano (en parte) | Saona y Loira (en parte) Nièvre (en parte) Yonne (en parte) Côte-d’Or (parte) | Correze Creuse Alto Vienne | Aude (en parte) Aveyron Gard (en parte) Hérault (parte) Lote Lozère Tarn (en parte) Tarn y Garona (parte) |
La bestia de Gévaudan
Eludir la mención a la bestia de Gévaudan acarrea suspenso en el examen sobre el MCF. Aunque hay que irse lejos en el tiempo, a la segunda mitad del siglo XVIII, su huella ha perdurado hasta nuestros días. Lo que hay de verdad y de mito será difícil de discernir. Sin embargo, las muertes siempre imantan el recuerdo. La tragedia, además, tenía que ver, sobre todo, con niñas y adolescentes (también con personas adultas), siempre más mujeres que hombres.
La Bestia de Gévaudan es el nombre histórico atribuido a un críptido devorador de personas, semejante a un lobo, perro o perro lobo, que asoló la región de Gévaudan, localizada en el actual departamento francés de Lozère, región de Occitania, en el sur de Francia, entre 1764 y 1767. Los ataques, que cubrieron un área que abarca 90 × 80 km, se dice que habían sido cometidos por uno o varios animales que tenían cabeza grande con formidables dientes y largas colas, según los testigos. En 1987, un estudio estimó que habían ocurrido 210 ataques, resultando en 113 muertes y 49 heridos, con 98 de las víctimas siendo parcialmente devoradas. Otros estudios, no obstante, reducen el número de muertes a entre 60 y 100.
La figura de la bestia aparece por muchos lugares de esta región. Se ha convertido en motivo de esculturas, relatos, series de televisión, películas y hasta de un videojuego. ¿Qué ocurrió?, ¿fue un solo animal?, ¿algún otro tipo de criatura? El misterio y las distintas hipótesis continúan sobre la mesa.
En resumen
En fin, para terminar y por resumir lo que caracteriza al MCF, podemos señalar:
- El relieve volcánico, especialmente visible en la Chaîne des Puys, con algunas elevaciones que presentan la clásica forma cónica, mientras que otros son colinas redondeadas o tienen lagos que llenan sus cráteres.
- Las mesetas, a menudo desoladas (como los Causses y Aubrac), se intercalan con profundos valles fluviales y espectaculares gargantas, como las famosas Gorges du Tarn. Estos valles suelen ser fértiles en contraste con la aridez de las mesetas.
- Los bosques, que cubren grandes extensiones en las que predominan las hayas, los robles, los pinos, los abetos y los castaños.
- Los lagos, consecuencia de la actividad volcánica, con masas de agua que llenan los antiguos cráteres, y que son populares para actividades recreativas.
- Las montañas más agrestes, sobre todo en las Cévennes, donde el paisaje es salvaje y accidentado, con un laberinto de cañones, crestas y picos.
A ver qué tal se nos da el viaje por el Macizo Central Francés, toda una referencia identitaria en el país galo.
Imagen de Aubert vía camptocamp con el puy de Pariou en primer plano y el puy de Dôme detrás.
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