El carrejo de bolos

by Julen

Mi abuelo me estuvo contando el otro día cómo se juega a los bolos a cachete. Yo ya sé que a él le gustan mucho. Me da que es una de las pocas diversiones que tiene. Arriba, antes de llegar a la plaza, queda el carrejo de bolos. No siempre está preparado. Hay una trampilla en el suelo que da acceso a un pequeño pozo donde tiene que haber agua para humedecer los bolos. Quizá estéis pensando en bolos como palos o algo así. No, aquí en el barrio y en toda la zona, los bolos son esféricos. Mi abuelo me decía que los de Urioste están hechos de encina, pero que a veces se rompen y que ahora, algunos están hechos de otra madera que no conozco. Se emplean de dos tamaños. Una, la más grande, es la que se lanza, y se llama «bola». Nunca he cogido ninguna, pero pesan casi cuatro kilos. Luego hay otros seis, más pequeños, los «bolos».

Creo lo he entendido bien, pero me ha resultado complicado. Espero poder explicároslo. Los seis bolos se colocan en una plataforma, casi a ras de suelo, que se llama el taco. Se disponen formando una especie de flecha, tres a cada lado, de forma simétrica. Hay que tener mucha fuerza porque hay que lanzar la bola grande apoyando un pie en el tire. Debe acertar contra el taco para que los bolos pequeños salgan disparados. Se hace con el brazo, como si fuera el lanzamiento de disco del atletismo que he visto en la tele, pero apuntando hacia abajo, hacia el taco. No sé muy bien a qué distancia. Quizá a cinco o diez metros, no sé si es fijo o se puede cambiar.

El carrejo tiene forma semicircular y, al menos en el de nuestro barrio, queda un poco cuesta arriba. Se pintan dos rayas concéntricas (creo que se dice así), una más cerca y otra más lejos del taco. Si la bola es capaz de golpear los bolos, estos salen disparados. Todos los que pasen de la primera raya se cuentan como un punto y si pasan de la segunda son dos puntos. Pero para que se pueden contar, la bola grande tiene que rebasar la primera raya. Si no, es chorra. Y eso quiere decir que te quedas sin puntos en esa tirada.

Sé que se hacen muchas apuestas. El primo Ino es de los mejores. Pero me cuenta mi abuelo que hay otros bolaris muy buenos, como Calabozo o Besga. Los desafíos suelen traer mucha gente de otros pueblos, aunque lo más normal es que haya partidas coincidiendo con las fiestas patronales. No sé si algún día podré jugar a los bolos. Desde luego que no a mis diez años. Pero quién sabe si de mayor lo haré.

Fotografía vía Facebook.


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